jueves, 12 de diciembre de 2013

Tabaco, el peor enemigo de los dientes

+Alfredo Sakar +Alfredo Sakar


Tabaco, el peor enemigo de dientes y encías

     Entre las afecciones más comunes están la reducción de los sentidos del gusto y del olfato, la modificación del color de los dientes y el mal aliento. Además, está demostrado que el cigarrillo altera la respuesta inmune contra las infecciones, disminuye la capacidad de reparar los tejidos de la boca y retarda la cicatrización de heridas, por lo que el dentista puede incluso contraindicar un determinado tratamiento en personas adictas al tabaco.   

    El tabaquismo está estrechamente relacionado con la enfermedad periodontal, provocando la pérdida de piezas dentales, y es, junto al alcohol, causante principal del cáncer oral; además, es uno de los principales agentes que produce el fracaso de los implantes dentales. «Existe una estrecha relación entre el tabaco y las enfermedades periodontales tales como la gingivitis o la piorrea, patologías que se agudizan en los pacientes fumadores.

      La cavidad bucal es una de las localizaciones donde más claramente se manifiestan los efectos del tabaco, ya que constituye su puerta de entrada obligada en el organismo; al efecto nocivo que provocan los productos tóxicos del tabaco, se une el efecto del calor inducido al fumar. Los fumadores tienen mayores niveles de bacterias patógenas en el periodonto y presentan una disminución de las defensas de la encía frente al ataque bacteriano, lo que se asocia con un importante aumento en la susceptibilidad a sufrir una infección periodontal.

     La encía del fumador recibe un menor aporte sanguíneo y de oxígeno, a la vez que disminuyen sus mecanismos defensivos contra las bacterias de la placa bacteriana. Esto justifica que estas bacterias dañinas produzcan una mayor destrucción del conjunto de elementos de sujeción del diente.

     Los fumadores no sólo tienen tres veces más riesgo de sufrir periodontitis y de que ésta progrese más rápidamente, sino que en estas personas se suele retrasar mucho más el diagnóstico  al ser menos frecuente y patente uno de los principales signos de alarma que llevan a muchas personas a consultar a su odontólogo: el sangrado de las encías. En estas personas, las encías pueden parecer externamente como no inflamadas a pesar de estar enfermas, aunque es habitual una mayor formación de cálculo o sarro y la aparición de tinciones o manchas.

     El tabaco hace que la respuesta al tratamiento periodontal básico (raspado y alisado radicular) y avanzado (cirugía periodontal) sea mucho peor, siendo hasta un 50% menor la mejora en algunos aspectos clínicos. De hecho, la mayor parte de los pacientes que no responden adecuadamente a los tratamientos periodontales son fumadores (86-90%).

     La respuesta a tratamientos periodontales más específicos también baja considerablemente entre los fumadores: los resultados de la cirugía mucogingival empeoran en un 25% en los fumadores; en los tratamientos regenerativos los fumadores alcanzan una tasa de respuesta que es prácticamente la mitad que la lograda por los no fumadores; y la tasa de fracaso de los implantes dentales es dos veces superior entre la población fumadora, debido a mayores dificultades para que el implante se una al hueso.

     Estudios científicos han comprobado que el hábito de fumar dificulta, a largo plazo, la efectividad de los implantes dentales. Por ejemplo, tu dentista podría no recomendar un implante de titanio, ya que según los expertos, luego de 5 años de observación post operatoria, los fumadores tienen 2 veces más riesgo de perder sus dientes respecto a pacientes no fumadores.

     La tasa de fracaso de los implantes dentales es mayor en los fumadores. El hábito tabáquico está relacionado con una mayor pérdida del soporte óseo de los implantes, especialmente en el maxilar superior, influyendo en la pérdida total de un implante dental. Además, existe un mayor riesgo de fracaso en la integración del implante tras ser colocado, lo cual requiere la retirada del implante, unos meses de espera y la colocación de un implante nuevo.

http://www.msal.gov.ar/tabaco/index.php/informacion-para-ciudadanos/efectos-del-tabaco-en-la-salud/109-articulo-02


 

 
En Sakar Dental podemos ayudarlo con éste y otros problemas
 

1.     El cigarro afecta el sentido del gusto y del olfato, obscurece los dientes y provoca mal aliento.

2.     El tabaquismo está estrechamente relacionado con la enfermedad periodontal, provocando la pérdida de piezas dentales.
 

3.     Además, es uno de los principales agentes que produce el fracaso de los implantes dentales.

4.     . Los fumadores  presentan una disminución de las defensas de la encía frente al ataque bacteriano.

5.      El cigarrillo disminuye la capacidad de reparar los tejidos de la boca y retarda la cicatrización.